En Salta se está llevando a cabo una puja de demandas de colegios privados pero que piden dos cuestiones distintas. Por un lado, los subvencionados piden que el gobierno les actualice los aportes que reciben, pero por el otro, los colegios que no reciben ningún aporte, piden ser incluidos en el régimen de colegios privados subvencionados, el cual les es negado desde hace 31 años. Sin embargo, hay otra diferencia que no es casual. Los subvencionados son colegios católicos, mientras los que no reciben aportes, son laicos.
Hay 174 colegios privados, de los cuales 56 no reciben aportes estatal y 29 se encuentran nucleados en AEPSA (Asociación de Establecimientos Educativos Privados de Salta). Modo Juana dialogó con Pablo Pereyra, Presidente de la Asociación, quien confirmó que tras décadas de reclamos, y tras la situación crítica que produjo la pandemia, actualmente se encuentran «en la etapa final de una decisión política, ya está el apoyo del gobernador Sáenz, pero falta la parte técnica del Ministro de Educación y Economía para incluirnos en el sistema».
Acerca de la falta de equidad que desde AEPSA denunciaron en octubre del año pasado, Pereyra confirmó que históricamente los colegios religiosos fueron los beneficiados y resaltó «los colegios que dependen de la Iglesia reciben todo, los católicos reciben todo». Acerca de la actualización que exigen los mismos, pese a las cifras que reciben mes a mes, el titular de los Privados de Salta lamentó «si los subvencionados recibiendo todo piden actualización, imagínate que queda para nosotros que no recibimos nada».
Señaló que en gestiones anteriores tanto de gobernadores como ministros, siempre recibieron un no como respuesta y que «no había recursos para nosotros». «Es la primera vez que un ministro recibe a nuestra asociación», dijo acerca de Matías Cánepa. «En gestiones anteriores, solo accedían los de la iglesia», resaltó Pereyra.
A su vez, manifestó que agregar a los colegios privados que faltan al régimen de subvencionados sería «un hecho histórico en el gobierno de Sáenz», porque ningún gobierno los tuvo en cuenta jamás. Señaló que es beneficioso que los colegios privados sigan en marcha,»subvencionar a un colegio privado es más barato que abrir una escuela», finalizó.