Cuando parecía que no podía reflejarse más el poder de la Iglesia en el caso del ex obispo Gustavo Zanchetta, se conoció que la Sala II del Tribunal de Juicio de Orán, le concedió el beneficio de la prisión domiciliaria en el Monasterio de Monjas Concepcionistas de Nueva Orán, lugar donde acuden niños regularmente a catequesis.
Según la medida, Zanchetta cumplirá los cuatro años y medio de su condena por abuso sexual con la atención de las monjas del monasterio y lo más peligroso, cercano a niños y niñas. Al respecto, su abogado defensor declaró que la decisión se basó en el delicado estado de salud de Zanchetta y que se actuó en conformidad al derecho y a los derechos humanos, perspectiva que no se tuvo en cuenta en relación a las víctimas.
En repudio al dictamen se pronunció la Red de Sobrevivientes de Abusos Eclesiásticos de Argentina, en contra del Tribunal a favor de la Iglesia Católica y de las monjas que alojarán al ex obispo. Asimismo, en su comunicado se solidarizaron con las víctimas de estas resoluciones sin perspectiva de derechos humanos.
