Una misma casa: de un lado un centro de explotación  y del otro una Fundación Contra la Trata

En el día de ayer la jueza federal Mariela Giménez ordenó al Personal de la División de Trata de la Policía de Salta realizar dos allanamientos en la zona de El Bajo. Como resultado se rescató a varias mujeres víctimas y a otras acusadas de trata de personas. Sin embargo, uno de los allanamientos elevó más la gravedad del caso, ya que la vivienda tenía antecedentes del mismo delito y actualmente de un lado funcionaba un centro de explotación de personas y del otro, paradójicamente, un proyecto de una Fundación Contra la Trata. Modo Juana dialogó con Isabel Soria, presidenta de la fundación hasta febrero de este año, quien reconoció que conocían la situación y aseguró que denunciaron esto hace tiempo en forma anónima.

La casa ubicada en calle Astigueta 612 había sido decomisada y entregada al Estado nacional en enero de 2020, luego de que sus dos propietarios fueran condenados justamente por trata de personas. El Estado cedió el inmueble al Ministerio de Desarrollo Social de Salta, que a su vez, otorgó una parte de la vivienda a la Fundación «Volviendo a Casa» en agosto del año pasado para instalar en el lugar el proyecto «Nosotras», en el que se realizan talleres y capacitaciones a mujeres y miembros de la comunidad lgbtiq+ que fueron víctimas de trata y explotación sexual. 

Sin embargo del otro lado de la pared, la casa retomó su actividad inicial y ayer detectaron que funcionaba una especie de prostíbulo, donde encontraron y rescataron a varias mujeres. En diálogo con Isabel Soria, actual funcionaria del Ministerio de Seguridad, quien durante diez años fue la presidenta de dicha Fundación, afirmó que tenían conocimiento de esa situación de explotación y cuando les cedieron parte del lugar, en el otro sector de la casa «estaban las teóricamente víctimas» del prostíbulo decomisado, a quienes el Estado les había dado un tiempo para que se retiraran del lugar. Soria narró que eso nunca pasó y que a los dos meses de que la fundación se instalara comenzaron a ver movimientos raros y diferentes personas. 

La ex presidenta de Volviendo a Casa comentó que «algunas de las mujeres se fueron y aparecieron caras nuevas». Señaló que denunciaron en varias oportunidades, pero que lo hicieron de forma anónima por temor a represalias y que luego se enteraron de otras denuncias. Al ser consultada si había hombres en el lugar dijo que no estaban instalados, pero que concurrían como clientes del prostíbulo.

Por último Soria señaló que en el lugar se brinda apoyo a setenta mujeres en estado de vulnerabilidad y que por eso le molesta que «intenten ensuciar el trabajo de la fundación». Concluyó diciendo que «las organizaciones delictivas y peligrosas siempre quieren desprestigiar a las organizaciones que trabajan para combatirlas». 

Modo Juana

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