En una escuela de Salta, durante una clase de Educación Sexual Integral (ESI), una adolescente de trece años con retraso madurativo, contó que era abusada por el novio de su prima, un hombre de 37 años. Su hermana, de quince años, quien padece discapacidad motriz también fue víctima de los abusos. Desde la institución siguieron el protocolo en casos de abusos y citaron a la madre, quien se enteró allí de los hechos, posteriormente se realizó la denuncia y ahora el caso fue elevado a juicio.
El fiscal Penal 1 de UDIS, Federico Obeid, inició la investigación y solicitó que se les tomara testimonio a las dos menores de edad, quienes brindaron detalles de los abusos a los que fueron sometidas por el acusado desde hacía tiempo. Tras analizar distintas pruebas reunidas a lo largo del proceso, Obeid requirió juicio al Juzgado de Garantías 3 para el imputado.
Cuando Salta en 2019 estableció el dictado de un módulo semanal obligatorio de ESI en las escuelas primarias y secundarias, hubo muchas objeciones al respecto y hasta marchas en contra de su dictado. Sin embargo, a la fecha se ve cada vez más reflejado la concreción de uno de sus objetivos, el cual es identificar casos de abusos sexuales y violencia en niños y adolescentes, y brindar herramientas para su protección.