La violencia de género se reproduce en todas las instituciones y los bomberos, por más honorable que sea su labor, no quedan afuera de ella. Desde hace más de un mes, bomberos voluntarios denuncian graves situaciones de violencia de género y otras irregularidades contra el jefe del cuartel Walter Chávez. Fue denunciado doce veces, cinco denuncias son por violencia de género contra mujeres del personal, por agresión física y maltratos. Sin embargo, hasta hoy continúa en el cuartel, mientras los ocho que denunciaron fueron suspendidos.
En diálogo con Modo Juana, Yuliana Díaz, la bombero agredida físicamente, comentó que hay cinco expedientes en contra de Chávez en el Juzgado de Violencia de Género, por hechos de maltrato contra ella y otras compañeras. Señaló que sufrió violencia tanto física como verbal, «me agredió hasta que cumplió su objetivo de que yo le diga jefe porque yo le decía comandante Chávez Walter», sostuvo. En cuanto al día que la agredió físicamente, dijo que fue el 10 de septiembre cuando ella se encontraba en horario de guardia. Según remarcó el acusado niega todo en los medios.
Pese a la gravedad de las denuncias, que además de la violencia de género, señalan irregularidades en la condición de los móviles y en chóferes que conducen sin licencia, Walter Chávez no fue apartado en su cargo y hasta hoy sigue al frente del cuartel. Mientras que los ocho bomberos que denunciaron, hombres y mujeres, fueron pasados a disponiblidad, «por decir la verdad, por ya no callar», señaló Yuliana Díaz .
En el reglamento de bomberos voluntarios la disponibilidad los restringe de ejercer derechos y de prestar servicios, y se usa para licencias mayores a 121 días, o cuando el miembro se encuentran cumpliendo «una sanción disciplinaria de suspensión», por lo que parece ser un método de castigo en el caso de los denunciantes.
Hoy los bomberos que ya llevan un mes suspendidos, volvieron a reclamar en el centro de la ciudad y a pedir respuestas. Lo grave de la situación es que ante cinco denuncias por violencia de género, se haya apartado a las víctimas de su labor y el acusado, ilogicamente, sea quien permanezca en su cargo con más de diez denuncias en su contra.