En el día de ayer empezó el juicio contra Pablo Rangeón, acusado por abuso sexual con acceso carnal contra seis víctimas. Si bien en un principio se negó a declarar, finalmente lo hizo luego de que la primer denunciante declarará. Negó las acusaciones, señaló las denuncias de armadas y culpó a los medios de arruinar su imagen social.
Luego de que la primer denunciante SYG, narrará los episodios de violencia y abuso que vivió durante cuatro años (2012 a 2016) por parte de Rangeón, los cuales perpetuaba a través de amenazas en base a su poder político; el acusado declaró y dijo que con la denunciante mantenía una relación de pareja y que la misma juró hacerle la vida imposible luego de que le descubrió una infidelidad.
Acusó a la denunciante de organizar todas las denuncias y de tener poder político. Se consideró “feminista” y defensor de las mujeres y dijo que sólo se trató de una relación tóxica, pero que no es un violador. Además, en su discurso apuntó contra políticos sin dar nombres, asegurando que lo llamaban pidiendo «chicas» y que el nunca accedió.
Los medios tampoco quedaron fuera, si no que los acusó de arruinar su imagen y minimizó los delitos por los que atraviesa el proceso de juicio “ es una causa donde llego acusado abuso de sexual con acceso carnal, no de que soy un pedófilo, narco, vendía cocaína o un ladrón. Hicieron todo para defenestrarme socialmente”, sentenció. Como si los delitos de abuso sexual por los que se encuentra imputado y la vida de las seis mujeres víctimas, valieran menos que sus desafortunadas comparaciones.