En el día de ayer se dictó la prisión preventiva para Marcos Levin, el empresario salteño, dueño de la empresa La Veloz del Norte en 1977 y acusado de ayudar en el secuestro y tortura de 16 de sus trabajadores. El pedido se dio por el fiscal Carlos Amad, aunque se lo benefició con la presión domiciliaria. Sin embargo, su defensor el abogado Marcelo Arancibia adelantó que apelará al fallo que lo encuentra culpable de delitos de lesa humanidad.
Levin había sido condenado junto a otros tres procesador en marzo de 2016 a la pena de 12 años de prisión y se convirtió en aquel momento en el primer empresario del país condenado por delitos de lesa humanidad durante la dictadura cívico militar. Sin embargo, esa pena fue apelada por la Cámara Federal de Casación Penal decreto que no se trataba de delitos de esa índole. El fiscal Carlos Amad recurrió a la Corte Suprema de Justicia de Nación quien dictó el pasado 18 de octubre la anulación del sobreseimiento y ahora se dispuso la prisión preventiva de todos los acusados.
El defensor de Levin dice que se debe tener en cuenta lo que dispuso la Cámara de Casación en aquel momento y que su defendido es un «respetuoso de la justicia». También señaló que se debe determinar si se confirma la pena de doce años.