María Cash salió de su casa en Buenos Aires el 4 de julio de 2011 para tomarse un colectivo hacia San Salvador de Jujuy. Fue vista por última vez el 8 de julio de ese año en Salta y hasta ahora la familia mantiene las esperanzas de encontrar datos certeros para investigar.
El caso de María Cash se vio envuelto en un sin fin de pistas poco claras y a la vez, marcó las falencias que existían en materia de búsqueda de personas en el país. Ese mismo año crearon el Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas y Extraviadas (Sifebu), dependiente del Ministerio de Seguridad.
El padre de María, Federico Cash buscó por sus propios medios incansablemente a su hija, hasta 2014 cuando falleció en un accidente automovilístico en La Pampa, mientras se dirigía tras una pista.
Hoy se cumplen once años de la última vez que María Cash fue vista y su hermano Máximo Cash, pidió cambios concretos en la Justicia y apuntó contra «las grandes organizaciones que están ligadas a la política, los grandes empresarios y la policía, el círculo perfecto para la trata de personas», hipótesis que se sostuvo desde un inicio en el caso de María Cash.