En el día de ayer, los trabajadores de la salud nucleados en ATSA (Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina) habían anunciado un paro a nivel nacional para el sector privado, que constaría de cuatro horas de paro hoy, cinco horas mañana, y paro general el día jueves. Las medidas de fuerza se tomaron tras un intento de restauración salarial sin respuestas. Hoy, se dictó conciliación obligatoria por quince días y los paros quedaron sin efecto.
El reclamo del sector de la salud privada se debe a que según el acuerdo al que llegaron en marzo que contemplaba un incremento del 59 por ciento a marzo, se debían dar revisiones en octubre y febrero, pero terminó octubre sin ninguna negociación.
Desde ATSA señalaron que ante el vencimiento de la revisión de octubre y tomando en consideración los cierres de paritarias con sectores como el de Camioneros y neumáticos, se están sentando a negociar FATSA (Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina), la cámara patronal y el Ministerio de Trabajo. El sector empresarial de la salud dice que no puede realizar ninguna revisión porque no se está trasladando a las clínicas el aumento de las prepagas, que llega al 117 por ciento.
En tanto, el secretario general de ATSA Héctor Daer, plantea alcanzar un 85% de incremento en 2022. Actualmente, un básico en el sector de salud privada ronda entre los 90 y 120 mil pesos. La medida de fuerza adoptada alcanza a trabajadores de la salud, técnicos, administrativos y maestranza.