Desde ayer el boleto de colectivo en Tartagal pasó de costar 70 a 90 pesos, luego de que se apruebe la suba en una sesión en el Concejo Deliberante. Con ello, se convirtió en el pasaje más caro del país, pese a la precaria prestación que denuncian los usuarios. En ese marco, el concejal del Frente de Todos, Ernesto Restom, denunció que el incremento pertenece a una «devolución de favores» del municipio con la empresa de transporte y sostuvo que la asesora legal de Tartagal trabaja con la compañía.
La acusación se da debido a que en Tartagal, la mayor cantidad de líneas las concentra la empresa 13 de Junio, la cual pertenece al abogado Víctor Hugo Belmon, quien trabajó en la campaña del ahora intendente Mario Mimessi, y a su vez, es socio de un estudio jurídico con la asesora legal del municipio, Irene Velázquez.
Con la escandalosa suba, Tartagal se posicionó con el costo del boleto más caro de todo el país, incluso de Bahía Blanca ($76), o Bariloche donde cuesta 62 pesos. Lo irracional es que los recorridos en el municipio no superan los cinco kilómetros. Así, acceder al transporte público se convirtió en un privilegio en Tartagal dado que las personas deberán contar con por lo menos 180 pesos diarios para trasladarse.