El sacerdote Carlos Fernández Páez, quien se desempeñaba en iglesia La Santa Cruz de Villa Saavedra, en Tartagal, dependiente de la Diócesis de Orán, fue denunciado por un joven por abuso sexual, por hechos ocurridos entre 2015 y 2017. Sin embargo, pese a que las denuncias se hicieran públicas en 2019, recién ahora, tres años más tarde el obispado de Orán decidió su suspensión, ya que la causa fue elevada a juicio en mayo de este año.
El comunicado de suspensión fue emitido este lunes por el obispo Fray Luis Antonio Scozzina. Así también, no podrá residir en la casa parroquial, lugar donde se encontraba hasta el momento. Pese a las denuncias, el sacerdote imputado seguía brindando misa y estando en contacto con niños y adolescentes.