El caso de lxs gemelxs que se tiraron de un balcón porque sufrían bullying en un colegio de España por su acento argentino y por la identidad de género de Alana que había iniciado su transición a Iván, habla de lo que falta trabajar el tema en las instituciones educativas incluso del «primer mundo». El caso recuerda al caso local de «Gala» Santiago Cancinos.
El joven trans desapareció el 16 de mayo del 2017, y cuatro años después fue encontrado por un hombre que iba a rezar a una garita del gauchito gil por la recuperación de su esposa. Los análisis forenses confirmaron que fue un suicidio. Sus restos fueron encontrados por la zona donde desapareció, a la vera de la ruta 9, a la altura del kilómetro 12,5, cerca del río Wierna, en la localidad de Vaqueros, y la incipiente búsqueda quedó clara a todas luces. Pero además de la insuficiencia de los rastrillajes salteños- que quedaron evidentes en más de un caso-, los medios locales se centraron en hablar de posible trata, luego de la recompensa, pero poco se habló sobre un dato que fue surgiendo y que podría cambiar algo para lxs que vienen: su identidad de género y su falta de contención.
Los colectivos y las calles se llenaron de carteles de búsqueda, todos buscaban a «Gala», pero de a poco sus amigxs comenzaron a hablar y aseguraron que en realidad era Santiago o Nicolás, que estaba angustiado por sentirse incomprendido por su identidad de género y por la educación religiosa que recibía en su colegio, el Colegio Belgrano. Unos días antes de desaparecer posteó en las redes «Para qué voy a hacer la tarea si pronto no estaré. Chau”. Las señales estaban, pero nadie las percibió.
Tuvieron que pasar años para que se deje de dictar en las escuelas públicas de Salta la educación religiosa, y si bien la ESI (Educación Sexual Integral) es ley, aún en los colegios religiosos se dictan los contenidos de forma selectiva. Y si bien es ley, aún falta trabajar mucho el tema en las escuelas públicas, el caso de Tiziana, la primera niña trans salteña que accedió a su DNI con su nueva identidad de género, y que tuvo que ser cambiada de escuela en diferentes oportunidades; es también muestra de la desprotección de las infancias y adolescencias en las instituciones educativas públicas.