En lo que va del juicio contra Pablo Rangeón, imputado por seis casos de abuso sexual, tres víctimas declararon y narraron los abusos y violencias que sufrieron. Hay un punto en común entre todas, mujeres jóvenes en estado de vulnerabilidad económica.
Los relatos de las víctimas dejan ver que Rangeón utilizaba la misma modalidad con todas, captaba a mujeres en situación vulnerable, en algunos casos madres solteras y las manipulaba por medio de una oferta laboral y sus amenazas de poder.
Entre los testimonios, la primer denunciante SYG, contó que vivió abusos y violencias durante cuatro años mientras trabajaba con el como modelo en relaciones públicas. Comentó que en aquel entonces ella se encontraba sin trabajo ni hogar. Afirmó que Rangeón le quebró dos dedos, le produjo un corte en la oreja y que la utilizaba para captar a más mujeres entregando su tarjeta personal.
La segunda testigo PYP, madre soltera, declaró que no sólo vivió abuso sexual de parte de Rangeón si no también estafa. La víctima se encontraba en estado de vulnerabilidad económica, sin hogar y el acusado le ofreció alquilarle un monoambiente. En el lugar, la violó y finalmente se quedó con $60.000 que eran los ahorros de su trabajo.
La tercer denunciante comentó que conoció a Rangeón en el boliche Hakuna por medio de una conocida. Este les dio bebida y ella no recuerda más. Al día siguiente, asistió a un médico porque se sentía dolorida y como sedada, allí comprobó que había sido violada.
Además en los testimonios las víctimas relataron que en varias oportunidades fueron invitadas a las famosas fiestas “vip” con políticos, pero que no aceptaron.