Hoy 20 de septiembre se celebra el día del jubilado, pero lejos de ser un día festivo, fue una jornada de reclamo y lucha. Esta mañana los jubilados y pensionados del Partido Obrero realizaron una radio abierta en las afueras de Pami, en Zuviría 20. Sin embargo, el reclamo fue más allá de la convocatoria, ya que jubilados que salían de realizar diligencias en las oficinas del Pami, señalaron las carencias económicas que atraviesan al cobrar la jubilación mínima de 43 mil pesos y como en muchos casos, pese a su edad, tienen que salir a buscar trabajos informales para poder subsistir.
En ese marco, exigen un aumento de emergencia y una jubilación mínima de 120 mil pesos. Además solicitaron la moratoria universal jubilatoria sin compra de años, ya que señalaron que más de dos millones de adultos mayores no pueden jubilarse por no cumplir con los requisitos.
El reclamo central es que actualmente el 70% de jubilados cobra la mínima, lo cual está casi dos veces por debajo de la canasta básica, sin contar los medicamentos que son los gastos principales de las personas mayores. En diálogo con Modo Juana, jubilados del Partido Obrero acusaron al Pami de «abandono a los jubilados», afirmaron que cada vez da menos prestaciones, que los jubilados esperan mucho tiempo por un turno y cuando logran conseguirlo, se lo reprograman sin previo aviso, lo que hace inviable la asistencia médica. Marisa, docente jubilada, señaló que con la demora en los pagos de las obras sociales, los médicos cobran un plus «un jubilado que cobra 43 mil pesos no puede pagar 1500 de plus, con esto se terminan desalentado y terminan muriendo, el Pami está haciendo una acción criminal».
Al dialogar con otros jubilados que salían de realizar trámites en las oficinas del Pami, la mayoría comentó que cobra la jubilación mínima y que no le alcanza ni para cubrir los gastos esenciales de alimentos. Un abuelo de 73 años señaló que debido a los descuentos que le hacen por préstamos no llega a cobrar ni 35 mil pesos. Comentó que renovó el carnet de conducir para poder trabajar de taxista ya que tiene dos hijos estudiando y debe buscar la forma de costear los gastos.
Otra jubilada comentó que cobra la jubilación de ama de casa «en mi caso salgo a trabajar, de lo que venga, hago repostería, costura, lo que sea, para tener unos ingresos extras», señaló. Asimismo, una abuela comentó «no puedo trabajar porque tengo problemas de columna, pero si paso necesidad. Las cosas de la casa las hago yo porque si no me alcanza para comer menos para pagar a alguien que me ayude».